El queso Casín se caracteriza por la singularidad en su elaboración, su picantez y su sabor peculiar. Sorprendente y distinto, es un queso que se identifica con el lugar, con la gente y con el entorno.

Peculiar, con una fuerza característica que lo suben de tono, muy potente. Marcado por su proceso de elaboración. La peculiaridad de este queso, es que se rabila, que es romper la masa en una máquina aplastado por rodillos y luego se vuelve a amasarlo a mano.

El Casín se elabora con leche cruda de vaca asturiana o casina. Tiene 2 meses de curación. Son muy pocas queserías las que lo fabrican, por lo que la producción es corta. Destacan las queserías; Redes, El Viejo Mundo, Ca Llechi y La Corte.

En su proceso artesanal de fabricación la leche se cuaja y calienta a unos 30-35º. Se trabaja el grano de cuajo escurriéndose en fardelas (paños) y escurridores. Se amasan las cuajadas como si fuera masa para el pan y se rabila. Se le dan formas cilíndricas y piramidales llamados gorollos y se dejan curar unos 15 o 20 días, cuando la corteza se observa que se está secando, se vuelve a amasar y a rabilar en máquina. Se hace la forma con la mano como el trabajo de alfarero.

Cada queso es marcado con motivos florales, geométricos o con el símbolo de cada quesería o cada casa que lo ha elaborado. Por último se coloca la etiqueta de la DOP Casín. Se caracteriza por estos bajorrelieves grabados y por sus irregulares formas, ya que el proceso de fabricación es totalmente manual.

El resultado es un queso de pasta: firme, friable, semidura a dura, de color amarillento sin ojos, desmenuzable al corte y con una textura mantecosa al paladar. Oloroso, picante, con un retrogusto que da ganas de seguir comiéndolo.

La zona geográfica de producción está al sur de Asturias, coincidiendo con el Parque Natural de Redes, la cuenca del Alto Nalón y los municipios de Caso, Sobrescobio y Piloña.

Se llama queso Casín por la localidad de Caso, también la vaca es de raza asturiana casina. Históricamente viene elaborándose de esta manera desde el siglo XIV. Pero Enric Canut «En el país de los 100 quesos»lo sitúa a finales del Neolítico, en periodo ya romano, siendo uno de los quesos más antiguos de España.

Un queso que deja huella en su forma, por sus bajorrelieves tan característicos y en su sabor, al igual que nuestro queso Dehesa Dos Hermanas.