En nuestro blog de quesos Dehesa Dos Hermanas y nuestro paseo por todos los quesos con DOP españoles vamos a hacer una parada en Fuerteventura y conocer uno de sus emblemas, el queso Majorero que desde 1996 mantiene su Denominación de Origen Protegida en seis municipios de la isla.

Se trata de un queso elaborado con leche de cabra de la raza autóctona Majorera, de ahí el nombre del queso, en los casos de la elaboración del curado añaden un porcentaje (15%) de leche de oveja canaria.

El queso majorero presenta físicamente un aspecto cilíndrico con un diámetro que va desde los 15 a los 35 centímetros y una altura entre os 6 y 9 centímetros. Las piezas suelen oscilar entre 1 kilo llegando a llegar algunas hasta los 6 kilogramos.

En cuanto a las características organolépticas, el queso majorero presenta una corteza caracterizada por la huella de la hoja de palma usada para moldearlo por el lateral y el de la respectiva quesería en las caras de las bases. Suelen tener la superficie fritada en pimentón más aceite o gofio (especie de harina no cernida de cereales como el trigo y el maíz).

La pasta que presenta su interior es compacta al corte, de textura cremosa a semidura y su color es blanco-amarillento, tomando un ligero tono pardo en los quesos curados y presenta pequeños ojos.

El sabor es suave cuando está fresco, y fuerte y algo picante cuando está curado.

La cabra Majorera debe su nombre a la isla de Fuerteventura (Maxorata en la época prehispánica). Existe coincidencia en admitir que a la llegada de los españoles a las Islas Canarias, a finales del siglo XV, existía una población caprina adaptada al medio que había permanecido aislada genéticamente del resto del mundo. Pues bien, a dicha población se la adjudica el origen de la raza. Posteriormente, a consecuencia de la llegada a la isla de nuevas etnias, es posible ver rasgos que recuerdan a troncos como el Pirenaico español o el Nubiano africano.