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Quesos Dehesa Dos Hermanas

El producto final de la explotación ganadera de Dos Hermanas es el queso de leche de oveja.

Queso que queremos ofrecer al consumidor con el más alto grado de calidad.

Y si todo el proceso anterior de la explotación sigue unas pautas de trabajo que quedan certificadas por los más rigurosos controles, en la Quesería de Dos Hermanas se cumplen, sobradamente y con holgura, todas las exigencias sanitarias, ayudados por la ausencia de industrias contaminantes en un radio de más de cien kilómetros.

La Dehesa de Dos Hermanas se convierte así en un territorio sano y libre, con aire y cielo limpio y transparente que contribuye sobremanera a mejorar el producto final. Llevamos demostrando la credibilidad de nuestra empresa durante más de treinta años de producción quesera y es un orgullo, para nosotros, seguir manteniendo y mejorando día a día nuestro producto que es una espléndida realidad gracias, fundamentalmente, a la preparación, aprendizaje y actualización constantes de nuestros trabajadores, ilusionados con su quehacer, y al enorme esfuerzo inversor necesario para estar en la vanguardia de la actual y moderna tecnificación.

La leche de oveja de Dos Hermanas se enfría, inmediatamente, después de ordeñada, a 4º C, para controlar que los gérmenes patógenos que puedan afectar a la elaboración del queso no se desarrollen. En Dos Hermanas, se produce un queso de alta calidad y por ello se trabaja con leche cruda sin pasteurizar, que obliga, irremediablemente, en aras de esa calidad alimenticia y de la justa rentabilidad económica a exigentes medidas de higiene y de desinfección en todos y cada uno de los elementos que están en contacto con la leche: pezoneras, conductos de la sala de ordeño, tanque de frío, cubas de cuajar...

La leche no pasteurizada conserva intacta toda su flora microbiana original, cualidad que aportará al queso de Dos Hermanas una suprema personalidad singular. Para un mayor control y garantía de la calidad e higiene de la leche, un laboratorio externo a Dos Hermanas toma muestras periódicas sorpresivas de la leche de cada aprisco y, tras analizarlas, nos transmite los resultados para actuar en consecuencia. Tras su paso por la cuba de cuajar, los duros cinchos blancos se atrincheran en cadena longitudinal y exprimen el suero de la cuajada, durante horas. Luego, se introducirán en los tanques de salmuera para su salado y terminarán en las bandejas, donde permanecen entre cinco, nueve y once meses para una lenta y sosegada maduración, con temperatura y humedad definidas, volteados y untados con aceite, sin recibir golpes, sin entrar en contacto unas piezas con otras... tratados, en fin, con verdadera maestría por los maestros queseros que ponen en su empeño todo el buen hacer y saber que atesoran. Pero en la naturaleza no hay milagros, sino procesos de cambio. Lo que ocurre es que, a veces, estos procesos de cambios nos proporcionan tal satisfacción que, como en un gesto de gratitud, los llamamos milagros. Y en nuestro caso, los cambios (o el milagro) han sido:

  • La lactosa, presente en la leche, prácticamente, ha desaparecido.
  • El contenido en agua disminuyó al tiempo que aumentó el de materia seca. Ello, gracias a la correcta curación a que fue sometido el queso, la cual, al tiempo que propició la labor de los microorganismos que llevan a cabo el resto de los cambios, garantizó el equilibrio idóneo entre estos dos parámetros, tan decisivos en la calidad final del queso.
  • Aumentan las grasas, las proteínas y los minerales básicos (fósforo y potasio) elementos que, como es sabido, son la base esencial e insustituible de la nutrición humana.
  • La concentración de cloruro sódico aumenta ligeramente, con lo que se potencia el sabor del queso y se favorece su conservación. Este parámetro se controla por el tiempo de inmersión de queso recién prensado en los tanques de salmuera refrigerados. Toda la información facilitada en este “sitio” persigue un doble objetivo: dar a conocer los valores y características de nuestra explotación así como los del privilegiado entorno en que está ubicada, al tiempo que facilitar datos suficientes como para que usted mismo pueda afirmar que el queso de la Dehesa Dos Hermanas es un producto de primerísima calidad.