1. Un picnic asegurado con nuestro semicurado para un día de playa o de campo
    Si vamos a la playa o al campo, no te olvides de llevar en día de picnic unos cortes de nuestro queso Semicurado, con todo su frescor de 3 meses de curación nos dará la vitamina D necesaria para proteger nuestra piel de una maratoniana jornada de exposición al sol.
    También, el queso Semicurado Dehesa Dos Hermanas, es un gran recurso alimenticio para los más pequeños, rápido de tomar, de coger sin mancharse, para que los más impacientes de la casa puedan seguir disfrutando de sus juegos.

  2. El rey del picoteo matutino o vespertino es nuestro queso Curado.
    Y para curarnos de espanto, como no, el rey de nuestra producción, el queso Curado Dehesa Dos Hermanas, contiene lo justo y necesario para satisfacer nuestras ansias de picotear algo antes de la comida o la cena, o también acompañándolas, junto a un buen vino suave o una cerveza helada.
    El queso curado resume nuestra esencia, todo el compendio de sabor de nuestra finca, de nuestro campo, del Andévalo de nuestras ovejas Lancaune-Andevaleñas, el mejor sabor para el mejor momento con los amig@s. 

  3. El placer de un buen postre reservado para nuestro queso más viejo.
    Nuestro cuerpo necesita recuperación, y estas provienen de las proteínas, el queso Reserva Dehesa Dos Hermanas contiene la cantidad de proteínas necesarias para que nuestro cuerpo recupere. Cualquier momento es bueno para degustarlo, pero tras una copiosa cena, un bocado de nuestro queso Reserva Dehesa Dos Hermanas junto a la “última copa de vino” sirven para aplaudir el momento. La salivación que produce en boca se vuelve explosiva si la acompañamos de un gran caldo, que nos hará las veces de postre definitivo.